Ana Úbeda: “Veo bien el intercambio de conocimientos y en este mundillo se fomenta”

Ana Úbeda Cuesta, artesana de El Cristal Oscuro

Artesana de profesión, Ana Úbeda Cuesta es una experta en la manipulación del vidrio, material con el que lleva más de una década trabajando. Formada en la Escuela Nacional del Vidrio de La Granja de San Ildefonso, desde su taller en Albacete realiza todo tipo de productos, ganándose la vida con la venta de sus creaciones. En esta entrevista, nos desvela su trayectoria como artesana.

¿Cuánto tiempo lleva trabajando con este material?

Empecé con el vidrio hace unos 14 años, a raíz de una exposición a la que asistí. Antiguamente trabajaba la madera, pero los países asiáticos empezaron a introducirse en ese mercado y me empezaron a comer. Un día realicé una exposición en Cuenca. Allí anunciaban un curso de lámparas con la técnica Tiffany, me apunté y me gustó. Comencé a comprar las herramientas básicas y me fui a la Escuela Nacional del Vidrio, a La Granja de San Ildefonso. Hice varios cursos monográficos, también otro en la Escuela de Cerámica de la Bisbal, en Girona. Y así empecé a trabajar el vidrio.

Y la madera, ¿llevaba mucho tiempo trabajándola?

Haciendo cosas de madera llevaba bastante tiempo. En el año 92 más o menos empecé con mi taller de artesanía, haciendo cosas de pintura, papel maché… he trabajado varios materiales a lo largo de mi vida. Ahora, el vidrio también lo combino con madera o con forja, porque a veces hago trabajos conjuntos con otros artesanos.

Es decir, que comparte usted su arte.

Sí. He dado cursos de formación en la Universidad Popular a las profesoras en lo que es la técnica Tiffany, para que ellas enseñen. Pero esto necesita herramientas que no se encuentran fácilmente. Hay personas que dan cursos en sus propios talleres. Me parece genial, pero yo no podría porque mi local no reúne las condiciones suficientes. Veo bien el intercambio de conocimientos y en este mundillo hay foros donde se fomenta ese intercambio.

Habla de la técnica Tiffany, ¿en qué consiste?

El señor Louis Comfort Tiffany inventó una técnica para que las piezas de plomo que se empleaban con el vidrio tuvieran más curvatura. Dejó de utilizar el plomo y diseñó una cinta de cobre para perfilar las piezas, con una soldadura de estaño, que es más fácil de darle forma. Como la inventó él, la técnica lleva su nombre.

No sólo trabaja el vidrio para realizar abalorios, sino que también realiza vidrieras de gran tamaño…

Tengo tres vidrieras puestas en la ermita de Los Pocicos, sacadas de las pinturas que realizó un sacerdote. También hice una restauración de una vidriera Maumejean en Almansa, que fue encontrada en una casa de monjas. Y algunas he realizado en casas particulares. Pero ahora, con la crisis, la gente tiene poco dinero, se han ido recortando las cosas y las vidrieras son un producto que ha ido a menos.

¿Cómo comercializa sus creaciones?

La forma de venderlas es directa al público. También tengo ciertas tiendas que tienen mis productos. Además, participo en exposiciones y ferias de artesanía. Y por encargo. Tengo una página en Facebook que se llama El Cristal Oscuro. Por ejemplo, en estos días tengo un encargo de nueve placas de vidrio.

¿Vive usted de su arte trabajando el vidrio?

Lo intento (risas)… no tengo otros ingresos. Ahora mismo sí soy reconocida por mis productos, así que se venden bien dentro de cómo están las cosas.

Para terminar, ¿cuáles son sus próximos proyectos?

Ahora mismo, como voy conjugando materiales, estoy pensando en trabajar el vidrio con el textil, mezclándolo con telas e hilos, porque hago mis propias invenciones, soy innovadora. También tengo un proyecto abierto en conjunto con otros artesanos afines a la familia, pero no puedo adelantar nada más.

Licencia: 
Creative Commons Licence