Grafiti, el arte urbano libre

Arte Urbano

El arte es aquello que consigue hacer llegar al receptor un mensaje y este mensaje genera una emoción. Con esa definición me gusta expresar la palabra arte, es así como la entiendo. Que a la gente le guste el arte no es ningún secreto, por lo que si a todos nos gusta deberíamos fomentar cuanto más mejor y de calidad. La industria del arte se obliga a jugar con la escasez para dar valor económico a su producto y termina especulando para aumentar su precio una y otra vez.

El tema que he elegido para demostrar que hay más arte que el que controla la industria es el arte urbano del grafiti. Sí, grafiti con una sola efe porque en castellano se escribe así, que yo hasta ayer ni lo sabía. El grafiti es la expresión artística visual que deriva de la pintura al utilizar la calle como lienzo. Como expresión artística visual necesita un espacio para que se vea y un receptor que mire... y en este también a la policía para salir corriendo.

Desterrado, mal visto e incluso penado en sus inicios poco a poco ha ido cogiendo peso en la sociedad y este tipo de arte empieza a ser valorado por la gente que los busca, aún no tanto por quien lo sufre, vecinos, comercios, víctimas de la protesta visual, y ahora también por las galerías de arte... El Pop Art de Warhol se mezcla con el arte de la calle y todo se confunde en un mar de cifras económicas, pero no vamos a hablar de eso.

El Grafiti como arte urbano viene de la Roma clásica donde se grababa en las paredes, las firmas y la protesta social en forma de grafito. Se convirtió en base para movimientos como el Hip Hop, la lucha social y, en definitiva, una contracultura. Ahora además de firmar y protestar es clásico que estos grafitis se pinten en lugares privados por lo que ni la administración, ni los propietarios suelen permitir dichos grafitis y en pocos días suelen ser borrados... así se convierte también en un arte efímero. Entonces llega Internet, los móviles y las redes sociales para conseguir que ese momento efímero pueda perdurar en la red lo que la gente quiera, por lo que consigue trascender aún más.

Muchos artistas del grafiti se ocultan bajo seudónimos o nombres falsos por temor a represalias por parte de ayuntamientos y administraciones. Esta lucha es posiblemente la misma que tuvieron otros artistas que pintaban desnudos en épocas represivas, que esculpían figuras censurables y hoy en día gracias a que alguien les dio valor y las guardó somos capaces de entendernos un poquito como seres humanos.

Encontramos verdaderas bellezas y proezas artísticas en Bristol, Dublín o Berlín, capturadas esta vez por Ice_Queen y un servidor:

Estas manifestaciones artísticas tienen todas una razón de ser. El artista quiso expresar algo y luego nosotros los receptores sentimos esa llamada: esa sensación puede ser alegría, tristeza, rabia, furia, sorpresa, puede ser la misma que quería el autor o no, puede incluso que la obra dure solo un día o unas horas o él mismo tenga que borrarla porque le ha pillado la policía, la cuestión es que emociona y por eso esto es arte, urbano, sí, pero ARTE en mayúsculas.

Entonces si nos trasmiten sensaciones, mensajes y emociones, es arte, pero ¿el autor qué busca a cambio? Una gran pregunta que espero cada uno sea capaz de responder, igual que cada uno puede convertirse en artista si es capaz de dedicarse tanto a algo como para conseguir emocionar. Uno no nace artista, se hace, y para ello cualquiera está preparado, tan solo hace falta conseguir que nuestro lienzo en blanco, calle o trozo de tela se convierta en color, sensación y lo habremos conseguido.

Me quedo como siempre defendiendo el arte libre, y libre para usarse como se quiera pero, por favor, siempre preservarlo para el futuro. Si algo no lo entendemos ahora, que en unos años no tengamos que arrepentirnos de haberlo quemado.

Licencia: 
Creative Commons Licence