Las libertades de Stallman

Richard Stallman GNU/GPL

Gracias a la tecnología actual y a la posibilidad de digitalizar absolutamente todo, con formas y maneras inimaginables de distribución de la cultura, el mundo en el que vivimos está cambiando. No obstante, las grandes productoras y distribuidoras se empeñan en que su mundo, su negocio, no cambie.

El verdadero poder de cambiar esta situación reside en la gente, y aunque los poderosos comerciantes de la industria cultural se nieguen, sin los consumidores no son nada. Con las nuevas tecnologías el coste de producción de una obra tiende a 0. Esto significa que deja de haber excusas para que el conocimiento sea libre, sea común... y el mismo conocimiento se sume, se multiplique exponencialmente y todos podamos compartir cosas e ideas en el formato que queramos.

El ser humano, como masa, es un ser sociable, generoso y conocedor de que en común es capaz de realizar muchas más cosas. Por lo tanto, en nuestra lógica interna, compartir es normal, aceptado y necesario. Así, el beneficio común importa más que el beneficio unitario. De esta forma, la llamada piratería se crea únicamente porque en la lógica humana compartir, comprar o consumir cultura es algo normal y no debe ser regulado.

Según nuestro Código Civil, y su Ley de Propiedad Intelectual, cada autor obtiene todos los derechos de su obra con tan sólo crearla. Y si no expresa o cede dichos derechos, son solamente suyos. Pero teniendo todos los derechos o te lo gestionas todo o nadie va a conocer la obra. Aquí es donde las Sociedades de Gestión comienzan su andadura, aprovechándose de un autor, vendiéndoles un humo que luego ni van a oler. Resulta que ceden casi la totalidad de sus derechos a la Gestora y a la Productora, por lo tanto ya en ese preciso momento no es dueño de su obra, prácticamente ya no es suya.

Gracias a la revolución digital podemos evitar esto, porque ya no es tan caro crear, distribuir y reproducir obras intelectuales. Es aquí donde aparece el movimiento del Copyleft, que nace a finales del siglo XX. Con el proyecto GNU, Richard Stallman, habituado a compartir con sus colegas sus avances en el mundo de la programación, ideó una fórmula para asegurarse de que siempre podría compartir sus opiniones y su software con el objetivo de que este siempre pudiese ser mejorado. Así nació la GNU/GPL (Licencia Pública General del Proyecto GNU).

Nosotros nos vamos a quedar con los principios básicos de la misma, que no son otros que las 4 libertades básicas nombradas por Stallman, aunque hay que recordar que su uso es, principalmente, para software:

  • Libertad de uso o reproducción.
  • Libertad de estudio y adaptación a las necesidades particulares.
  • Libertad de distribución.
  • Libertad de mejora y de publicar dichas mejoras.

Lo más importante es que todo lo licenciado con dicha licencia, mantenga obligatoriamente la misma. Como otorga libertades, dichas libertades se podrían utilizar para cambiar la autoría o para cambiar la propia licencia, por lo tanto la GNU GPL lleva la cláusula de que cualquier mejora, cambio o distribución siempre estará licenciada bajo GPL. En este enlace podemos encontrar toda la información.

Por lo tanto, queremos destacar que para que todas las libertades puedan tener el efecto que deseamos es necesario no solo la voluntad de participar con el conocimiento, sino que adjuntemos esta licencia u otras similares de las que ya hablaremos junto al copyright de la obra y que, además, pongamos a disposición de los posibles receptores el código fuente de la obra o programa. A raíz de ésta surgirán muchas otras obras, se ampliará el conocimiento y daremos un paso más hacia una sociedad libre.

Licencia: 
Creative Commons Licence