Las Recetas de Mamen

Vuelos sin motor

No voy a marcarme faroles, llamar así a unas alitas de pollo rellenas no es cosa mía. El caso es que están deliciosas y esta manera de prepararlas las hace todavía más buenas, porque donde yo las probé se limitaban a pasarlas por la freidora y no... así como que pierden un poco.

Tarta de arroz con leche

El arroz con leche es un postre muy conocido con el que se lucían nuestras abuelas cada vez que nos querían agasajar en algún evento especial. La verdad es que como el de mi abuela no he probado otro, bueno, sin desmerecer tampoco el que hace mi suegra...

Tortilla en caldo

Me encanta la tortilla española, pero aún más si la hacemos en una salsa especial que aprendí de la gran Carmina Useros, experta en la cocina tradicional manchega, y que hoy os voy a explicar para que sorprendáis a quien se la ofrezcáis. Es sencillísima y no os podéis imaginar lo buena que está.

Lasaña de espinacas y beicon

Una lasaña no siempre tiene que ser de carne. De hecho en casa hacemos lasaña o canelones de infinidad de cosas... y una de la que más nos gusta es ésta de espinacas con muuuucho queso y un montón de bechamel. Y, por supuesto, con beicon!

Gazpacho de remolacha

De un taller cocina de me llevé varias recetas. De esas recetas, la primera que me surgió probar fue este Gazpacho de remolacha que comparto con vosotros. En realidad, no presté demasiada atención a la elaboración del paso a paso de cada plato en sí. De cada uno saqué unas cosas, varias ideas, algunos detalles que luego te surgen en tus propias elaboraciones y pueden ser complementarios. Así que no se si esta receta sigue punto por punto a la de Begoña, pero sí que parte de su mismo planteamiento.

Crema de lechuga

Con las lechugas observo que pasa algo interesante. Ahora ya menos, porque hay lechugas todo el año, pero normalmente las buenas se cultivan en invierno y en cambio, en verano, que es cuando más apetecen las ensaladas, las lechugas son peores. Así que en invierno me aprovecho de esas buenas lechugas para hacer una crema calentita, que es lo que apetece con el frío. Sólo tengo que pedirle a mi frutero que me reserve las hojas más verdes, que normalmente las tiran. Pero es en esas hojas donde hay más nutrientes y más sabor. Aunque estén feas, nos van a venir muy bien. Esta crema también se puede servir fría en verano.

Quimchigüellington de casa Flow

Sí, no vale reírse. Pero he tenido que pedir ayuda para poner nombre a esta receta, porque cuando una tiene una idea en la cabeza, es machacona hasta el infinito y el Wellington era una asignatura pendiente en mi lista (que aún es bastante larga). Te pones a leer, a estudiar y la verdad, me parece que era un plato bastante aburrido para la enorme dinámica y trabajo que lleva. Así que lo fui dejando pasar, pero sin salir de mi cabeza.

Quinoa con menestra

A lo mejor habéis oído hablar de la quinoa, o no. Os cuento que la quinoa es un grano; un pseudocereal que contiene todos los aminoácidos esenciales necesarios para la formación de las proteínas. De hecho la NASA comenzó a incluirlo en la dieta de los astronautas por su alto valor nutritivo y de ahí que fuera cogiendo fuerza en los mercados hasta ahora, es fácilmente localizable y a un precio relativamente asequible (a mi me ha costado medio kilo un poquito más de cuatro euros, pero da mucho de sí).

Carrilladas con dátiles

La carne de las carrilladas es espectacular para mí. Me parece una carne sabrosa y tierna que con cualquier cosa sale buena. Casi siempre las había preparado con vino tinto, o con ciruelas pasas, pero esta vez decidí cambiar para probar nuevas combinaciones y ésta salió bastante buena. Como casi siempre, improvisar es mi tendencia, y utilizar lo que tienes en cada momento y conseguir que salga algo realmente sabroso me parece que es lo que le da a cada uno su punto en la cocina.

Potaje de rellenos

En Semana Santa hay varias comidas típicas que se repiten año tras año. En esta ocasión se ha elegido un potaje de verduras y legumbres que hemos rescatado de las recetas de antaño. Al que le hemos añadido bacalao; no sólo en el guiso sino también en los rellenos, que es lo que le da ese toque especial a esta comida: unos rellenos de pan y huevo que se empapan del caldo del guiso recogiendo todo el sabor y quedando jugosos y tiernos, mezclados con el resto.