Charlie Hebdo, Monchie Horror, la sátira y el papel de la crítica en el mundo contemporáneo

Logotipo de "Literatura Libre"

El atentado contra Charlie Hebdo me hizo reflexionar mucho estos últimos días, sobre los límites de la libertad de expresión y el derecho a exponer la crítica en el mundo contemporáneo, pero también sobre los peligros de los fanatismos e ideologías extremas, tanto de derecha como de izquierda, religiosas o “científicas”, inclusive a nivel micro, con los propios compañeros o contactos de las redes sociales que se han convertido en parte juez y verdugo de lo políticamente correcto, queriendo dar cátedra sobre “lo que está bien o mal” y llevando las consecuencias al mundo “real”.

Charlie Hebdo, al igual que South Park, y alguna vez Family Guy y Los Simpson, es un exponente de la sátira, un género literario que existe desde hace siglos, y que utiliza como recursos el humor, la ridiculización y el ingenio para realizar una crítica social, generalmente ácida. La sátira, a final de cuentas nos sirve para realizar un ataque devastador contra la realidad a través del humor y la inteligencia. Ésta se convierte en un catalizador de nuestro sentir, ya que se atreve a criticar sin miramientos y de manera extrema aquellas partes de nuestra realidad que están más ocultas o que no nos atrevemos a hablar abiertamente, también nos enseña que no hay nada solemne ni intocable, y que debemos tener libertad para expresar nuestro sentir y compartirlo con las demás personas, la sátira no trata de imponer ideas si no de abrir el debate hacia esos temas que nos duelen más, esa es una de las maneras más efectivas para reflexionar y sanar un poco como sociedad (o sociedades). El problema es que no a todos les gusta el estilo de la sátira, porque es duro y expone los puntos negativos extremos de cualquier cosa sin miramientos, eso es doloroso, porque ataca directamente a las ideologías y muchas veces a las creencias de las propias personas (llegando incluso a los extremos, como lo sucedido en el atentado de Charlie Hebdo), pero si no existiera la crítica en nuestro mundo no podríamos reflexionar sobre lo que nos rodea y hacernos un criterio que nos lleve a re-pensar nuestras sociedades y los vicios de nuestras ideologías. Si no nos atrevemos a cuestionar nuestros pensamientos, nuestras ideas más arraigadas, es probable que nos convirtamos en unos extremistas, en cualquier ámbito que nos desarrollemos.

Añadir nuevo comentario