False Positive

Logotipo del programa "Candygram"

No es solo la confianza que depositamos en la infraestructura de la red, sino también nuestra disposición a intercambiar elementos de datos personales para acceder a servicios online lo que nos hace vulnerables. Los datos han ido convirtiéndose en parte de la vida cotidiana, y, a su vez, la vigilancia de datos se ha vuelto más robusta y más común de lo que muchos habían imaginado. Con las revelaciones referentes a la recolección de datos y las prácticas analíticas de la NSA, y la proliferación de estrategias de marketing que incorporan la elaboración de perfiles personales y analíticas predictivas empleadas por empresas como Walmart o Target, emergen nuevas preguntas sobre nuestras transacciones cotidianas de datos, y las relaciones e interferencias que puedan ser derivadas de ellas.

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