Mujeres en el arte urbano (saliendo de la sombra)

Nuriatoll y Zosen trabajando en Muros Tabacalera 2016

Quinientas libras y una habitación propia. Cuando Virginia Woolf escribió su ensayo sobre la mujer novelista (la mujer en la cultura, en la sociedad, en la calle, en la historia; son todas la misma mujer) en el año 1929, poseer alguna de estas dos cosas o las dos al mismo tiempo era todavía una utopía para su género. Sin ellas, resultaba muy complicado para una mujer de la primera mitad del siglo XX dedicarse a la creación artística, salir de la sombra que proyectaban los hombres y, casi lo más importante, alcanzar la fama y la gloria: “El anonimato corre por sus venas. El deseo de ocultarse sigue poseyéndolas. Ni siquiera hoy se preocupan por la salud de su fama tanto como los hombres y, en general, pasarán junto a una lápida o un cartel sin tener el deseo irrefrenable de tallar sus nombres en ellos”, escribía la autora inglesa en un libro maravilloso que es referente del feminismo.

Añadir nuevo comentario