Lentejas con oreja

Lentejas con oreja, una receta de Las Comidicas de Mamen

Para empezar nuestro folletín de Las Recetas de Mamen lo hacemos con uno de los alimentos más importantes para la dieta, las legumbres. Y comenzamos con unas lentejas con oreja.

Las preparamos como plato único o, como mucho, acompañadas con una ensalada. Así que podemos ponerles de todo un poco, según lo que tengáis en casa: verduras, chorizos, morcilla, hueso de cabezón, rabo de cerdo o, como en este caso, oreja adobada.

INGREDIENTES (para 6 personas):

  • Unos 400 gramos de lentejas pardinas
  • Un paquete de oreja adobada de 500 gramos
  • Una tira de choricillos
  • Una cebolla pequeña
  • Un trozo de pimiento verde o rojo
  • Un calabacín pequeño o calabaza
  • Un nabo
  • Dos carlotas
  • Un tomate natural
  • Dos hojas de laurel
  • Una cabeza de ajos
  • Una buena cucharadita de pimentón de la Vera
  • Unos granos de pimienta negra
  • Sal
  • Dos cucharadas de aceite de oliva
  • Agua o cualquier caldo de pollo o de verduras (mínimo un par de litros)
  • Si se quiere, se les puede echar un chorrito de vinagre al momento de servirlas (esto va en gustos)

ELABORACIÓN

Ponemos, en la olla a presión, las dos cucharadas de aceite. En éste sofreímos la oreja un poco, para que pierda esa gelatina que trae en el paquete, y junto con ésta, los choricillos.

Cuando ya se ha "soltado" un poco la oreja y se han dorado los chorizos, añadimos todas las verduras, que no hace falta que estén muy muy picadas, porque da gusto encontrarlas en el plato, como "tropezones". Ni tampoco necesitan sofreírse mucho. Un par de vueltas y añadimos la sal, las pimientas, el laurel, la cabeza de ajos entera y el pimentón e, inmediatamente, las lentejas y agua hasta cubrirlas y un poco más. Hay que tener en cuenta que las lentejas absorben mucha agua, y se pueden quedar secas, así que ser generosos con el caldo. Es preferible que queden caldosas a secas.

Rectificamos de sal y cerramos la olla. Unos 20 minutos al fuego no muy fuerte y la destapamos.

Cuando vayamos a comerlas, las calentaremos un poco con la olla abierta, y si se han quedado muy caldosas, las tendremos un poco más rato, para que reduzca, pudiendo incluso añadir una patata rota para que espese más el caldo. Si, por el contrario, están un poco secas, añadiremos un poco de caldo y las pondremos despacito, para que no se "agarren" en el fondo de la olla, como decía mi abuela. Rectificamos de sal y servimos.

Un consejo: si le ponéis sólo chorizo y morcilla, por ejemplo, a mí me gusta ponerlo todo en crudo, como si fuera un estofado. Igual si pones un hueso de un cabezón (que te han deshuesado y todavía le quedan restos de carne que podemos aprovechar) o un rabo de cerdo. En esos casos: todo en crudo, ya os lo digo.

* Receta elaborada por Mamen de Juan en el blog Las Comidicas de Mamen. Actualmente, Mamen es la directora de Flow Cooking.

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